jueves, 27 de diciembre de 2012

DOMINGO IV DE ADVIENTO




¡Dichosa tú que has creído!

“¡Dichosa tú que has creído!, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá”
En los anteriores domingos de este Adviento las celebraciones eucarísticas nos han anunciado la esperanza y la fortaleza que los creyentes estamos llamados a vivir en los dramas de la historia, porque Dios viene para liberarnos del mal y sus consecuencias en nuestras vidas y en nuestro tiempo. Juan Bautista, Isabel y, sobre todo, María son modelos magníficos para nuestra experiencia cristiana.
Dios manifiesta su predilección por lo pequeño y por la grandeza de ánimo de los pequeños y humildes. Lo que hay que hacer en la vida cotidiana está, pues, al alcance de todos y de cada uno. Es Dios quien acrecienta el resultado de nuestros esfuerzos.
Nada nos exime de colaborar con el Dios que se acerca anunciando un mundo mejor. Las grandes dificultades que vivimos son un desafío para la creatividad y la solidaridad, y también para la fe en que Dios mismo, hecho uno de nosotros, nos acompaña con su ternura y con su poder.

lunes, 17 de diciembre de 2012

DOMINGO III DE ADVIENTO



Juan propone cambio concretos en la vida de cada uno de nosotros, que siguen siendo necesidades previas para la venida del Señor: Para la insolidaridad, que es la base y el origen de la desigualdad, se propone compartir (consejo a las multitudes: “el que tenga dos túnicas…; Para la explotación, que engendra toda clase de odio entre los humanos, se propone la supresión de cualquier espíritu de injusticia (Consejo a los recaudadores: “No exijáis más de lo establecido); Para controlar la violencia de quien detenta el poder político y militar, se propone la no violencia y el evitar la injusticia que proviene de la insaciable ambición de poseer y dominar (consejo a los soldados paganos: “no hagáis extorsión a nadie…) ¡Vivamos en este tiempo de Adviento con alegría el encuentro con Jesucristo y preparemos nuestra vida para acoger al “Señor que vendrá”, rompiendo desde la disponibilidad todo aquello que rompe nuestra fidelidad y nuestro seguimiento!

domingo, 16 de diciembre de 2012

DOMINGO II DE ADVIENTO



“La justicia que Dios quiere”

La figura personal de este domingo es la figura del profeta (Habacuc y Juan Bautista). Es su misión leer el momento, interpretar los signos de los tiempos, ver lo que está sucediendo. Es su misión transmitir la voluntad de Dios, decir al pueblo que Dios quiere de él, urgir una reacción inmediata, que siempre tendrá la dirección de una conversión a la justicia que Dios quiere. La palabra de los antiguos profetas sigue resonando hoy en este momento histórico y nos ayuda a discernir las crisis de los tiempos y a orientar la dirección de nuestra conversión a la justicia que Dios quiere. ¿Quiénes son los profetas de hoy? ¿Cuáles son los signos de nuestros tiempos? ¿Qué exige de nosotros la justicia que Dios quiere?

DOMINGO I DE ADVIENTO

COMENZAMOS UN NUEVO AÑO LITÚRGICO 

“A ti, Señor, levanto mi alma. Enséñame tus caminos".



Ya es un tópico decir que estamos en crisis. Una crisis que se presenta de un modo cada vez más claro como no sólo económica, sino también social y de valores: ¿Qué hemos hecho para que este sistema no funcione? ¿Qué cambios decisivos tenemos que hacer para que la salida no sea puramente coyuntural, sino, aleccionados por la experiencia, encontrar soluciones más justas, humanas y solidarias que las anteriores? ¿Qué nos tiene que decir el Señor en este tiempo de Adviento que comenzamos hoy?